Tuesday, November 2, 2010

Desesperación

Me siento como que el mundo se me viene encima. Todo me da vuelta,
y cuando paras me dejas en el mismo lugar.
Porque todo me pesa, porque nadie me ayuda, porque todo me da igual? 
Al llorar mil lágrimas ningunas me traen a mí. Tanta ansiedad, tanto dolor, 
tanto que decir, y ninguna palabra salen de mí.
Me miras, te miro y solo nos quedamos en silencio.
Con tanto que decir, un silencio que nos ensordecen, que nos obliga hablar, 
que nos dañan, y hace las lagrimas derramar.
Quien soy no sé; avécese soy marioneta, avécese soy yo, avécese te quiero,
y hay veces que no. Avécese solo soy sueño, avécese soy pesadilla, pero nunca soy yo.
No me mires con tanto dolor, no me mires con tanto desamor,
no me mire como si estuvieras juzgando a un engendro sin valor.
Tanta oscuridad, tanta claridad, cuanta publicidad. Dime porque queras ser como yo,
no te entiendo, a quien envidiarás, a mi? no creo que será a mí.
Me odio mil veces más, cuando te veo hay. Porque crearme, porque juzgarme? 
si eres igual a mí, si te duele lo mismo que a mí. Si tus sueños son los míos, 
si lloras por las mismas razones que he llorado yo, 
si eres estúpida al igual que yo por creerle a la vida.
Te odio mil veces, porque cada vez que te miro me recuerdas a mí misma. 
 Te odio mil veces, por no importarte destrozarme el corazón toda una vida.
Te odio mil veces, por ser egoísta, y no importarte mi dolor: mi padecer, mi solitud.
Te odio mil veces, por ser como eres, lloras para que todos te miren, y se compadezcan de ti.
Te odio mil veces, más de las que me odio a mí. Te odio mil veces…